La Vida es Sueño
“La Vida es Sueño”
En las siguientes páginas el
lector hallará un estudio sobre la obra literaria “La Vida es Sueño”, de Pedro
Calderón de la Barca, escrita en forma de cuento:
- - Qué tal Aída, por qué vienes con esa cara tan
triste?- Preguntó la compañera de redacción.
- -Nada, es que no consigo una buena nota para el
periódico- le contesté.
- -No te preocupes algo bueno tendrá que suceder
- -Ojalá
- -A propósito- recordó la señorita de la
redacción- Me dijo el Licenciado Carreño que cuando llegaras, lo fueras a ver a
la redacción.
- -Yo?
-
-Claro! A lo mejor es buena oportunidad.
Cuando entré a la oficina del
Director del periódico “El Hispánico”, sentí grandes nervios que me preocupaban
y a la vez me emocionaban.
-Señorita Navarro- dijo el director
con voz firme- quiero que me haga un análisis sobre “La Vida es Sueño” que es la
obra más importante de Pedro Calderón de la Barca.
-De quién?
-De Calderón de la Barca, qué
acaso no lo ha leído?
-No, sinceramente no.
-Bueno pues de voy a dar la
oportunidad de que haga un estudio sobre la vida y obra de ese gran escritor
español. Mañana mismo sale su avión para Madrid. Quiero que investigue todo
acerca de Pedro Calderón de la Barca.
Dos días mas tarde me encontraba
en la capital de España, con la esperanza de encontrar todo lo relacionado con
aquel escritor que vivió hace 383 años. Tomé un taxi para dirigirme a la universidad
de Alacalá, en donde según supe, estudio Calderón. Por el camino observé
magníficas construcciones como la fuente de La Cibeles, El Palacio de
Comunicaciones, La Plaza Mayor, y en ese momento el camino pavimentado se
convirtió en una vereda de grandes hoyos; el ruido del motor dejó de escucharse
y ahora se oían pasos de caballos; el chofer dejó sus ropas para portar
pantalón corto y mallas blancas, cubiertas por unas sandalias. La cachucha se
convirtió en una hermosa boina de terciopelo y la chamarra se transformó en un
chaleco negro. Sin darme cuenta me encontraba viajando en una carreta tirada por
caballos con el firme propósito de conocer al “Poeta del Cielo”.
Cuando llegamos a la región de
Parla, me informaron que le viejo Venancio, vendedor de mantas en el mercado,
sabía mucho acerca de Calderón de la Barca. Lo encontré sentado, con una mirada
solemne, parecía que se encontraba perdido, recordando algo!
-Venancio- le dije- Usted podría
informarme dónde podría encontrar a Pedro Calderón de la Barca?
Con un gesto extraño, me dijo- Él
vive en la aldea de Ubeca, pero, para qué lo quieres?- me preguntó con cierto
interés; - es que tengo que hacer un análisis acerca de una de sus obras y
necesito entrevistare con él- con una voz pausada y levantando su viejo brazo,
me indicó- Entonces dirígete a Vallescas y pregunta por Dulcinea, ella te
conducirá hacia la casa del escritor.
Dejé el poblado de Parla con
cierta melancolía por observar cosas que (en mis tiempos) solo se ven en los
libros, pero ahora, al verlos de cerca me parecían fascinantes.
Al llegar a Vallescas fue fácil encontrar
a Dulcinea, porque todos los habitantes la conocían, ya que era la discípula
más grande de Calderón, ella había concursado, además en varias
representaciones teatrales.
Con ella emprendí un largo viaje
hasta la aldea de Ubeca, por el camino, ella me contó que su maestro, después
de su participación en las batallas de Flandes e Italia, se dedicó a escribir obras
dramáticas, profanas y religiosas.
Ha sido desde entonces, el
proveedor de dramas para representarse en la corte, entre las que figuran sus
mejores obras. Además señalo que las comedias mitológicas y religiosas, unidas
a las filosóficas y a los autos sacramentales, son las que representan la
verdadera y esencial personalidad del autor, absorbido por su propio
pensamiento en una concepción abstracta del Mundo y de la humanidad, que le ha
permitido crear personajes representativos de sus ideas, “lo esencial para mi
gran maestro es la idea, y el personaje teatral no es más que el signo para
hacerla sensible” me dijo Dulcinea.
Después de varias horas de camino
llegamos a la aldea de Ubeca; estaba una pequeña granja donde había corderos,
una casa antigua construida de piedra, un viejo cedro y a sus sombras estaba
Calderón. Era un hombre con una pequeña barba, y escribía letras en la tierra
con un palo. Fue hasta que Dulcinea le gritó desde el porte “Calderón, maestro,
soy Dulcinea!.
El encuentro fue conmovedor. “Maestro,
quiero presentarle a una amiga, Aída viene desde muy lejos con el propósito de
entrevistarse con usted”
Calderón me observó con gran
asombro, “Pues entonces, sentémonos a conversar” dijo él con voz amigable.
Así fue que a la sombra de aquel
viejo cedro pude realizar mi entrevista:
P: en primer lugar me gustaría
saber cuántas y cuáles son las obras que ha escrito?
R: han sido varias, hasta ahora
son 120 comedias y unos 80 auto sacramentales. Pero la que más me ha gustado y
la que considero la más importante es “La Vida es Sueño”.
P: Por qué considera esta obra
como la más importante?
R: Porque en ella expongo el
conflicto entre la predestinación del hombre por Dios a condenarse o salvarse,
que con sus actos prepara su propio destino.
P: qué importancia tiene
Segismundo como personaje?
R: muchísima!, es el personaje
principal ya que él es el que desarrolla el tema de la obra. Segismundo
prisionero en su torre, custodiado por Clotaldo, es hombre violento, montaráz.
Desconocen la vida y es ignorado del mundo. Pero tal primitivismo resulta
relativo: una educación previa lo ha preparado a su modo para enfrentarse con
la vida. El pobre príncipe pretende averiguar qué delito ha cometido por el solo hecho de nacer, “qué
delito he cometido? bastante causa atendido vuestra justicia y rigor, pues el
delito mayor del hombre, es haber nacido”
Segismundo, sin embargo, por su
rudeza no encajará en la vida mundana. Cuando deja la Torre y se encuentra en
palacio, no puede dar crédito a sus sentidos: “ válgame el cielo! qué veo? válgame
el cielo! qué miro? con poco espantó lo admiro!, con mucha duda lo creo!, yo en
palacio suntuosos?, yo entre telas y brocados?, yo cercado de criados tan
lúcidos y briosos?, yo despertar de dormir en lecho tan excelente?, yo en medio
de tanta gente que me sirve de vestir?”. Ahora la vida ofrece a Segismundo sus
más bellos dones. Pronto sea agigantará, soberbio, para confundir justicia con
venganza y volverá a la estrechez de donde partiera, con un nuevo narcótico que
le frustrará la realidad. Ha procedido con extrema violencia que a él, sin
embargo, parece muy justa: “de todos era señor, y de todos me vengaba”.
El príncipe reflexione y se
enmienda “sueña el que se afana, el rey sueña que es rey, cada uno sueña su
estado y de todos los sueños nos despierta la muerte, que es el sueño de los
sueños, o acaso la realidad de las realidades? es verdad pues, reprimamos esta
fiera condición, por si alguna vez soñamos y si haremos, pues estamos en un
mundo tan singular que el vivir solo es soñar, y la experiencia me enseña que
el hombre que vive sueña lo que es hasta despertar”.
P: pero si la vida es sueño, qué
son los sueños?
R: Los sueños… sueños son! he
aquí el pórtico que se abre a la realidad sin fronteras, a la indeterminación pletórica
de sugestiones que nos instala en una poesía absoluta. Pero volviendo a Segismundo,
en el desenlace, el aparece victorioso, vencedor de sí mismo, de su padre y del
hado. Este discípulo de un sueño se ha transformado en modelo de príncipes. Sabe que toda la dicha humana transcurre
fugazmente y lo mejor es aprovecharla. “que
os admira?, que os espanta?, si fue mi maestro el sueño, y estoy temiendo en
mis ansias que he de despertar y hallarme otra vez en mi encerrada prisión? y
cuando no sea, el soñarlo sólo basta; pues así llegue a saber que toda la dicha
humana, en fin, pasa como un sueño y quiero hoy aprovecharla”. Para Segismundo
obrar bien es lo más importante porque la vida es sueño, es decir, nebuloso
anticipo para despertar en Dios. Segismundo no es precisamente un hombre sino
una representación simbólica del hombre.
P: y para la exposición de su
tesis, no bastaba la figura de Segismundo?
R: sí claro! pero para la
adaptación a la escena, se hace necesaria la presencia de otros personajes y
hasta la de un argumento secundario superpuesto al principal, relativo a
Segismundo, este nuevo argumento gira entorno a Rosaura, tipo extraño de mujer,
que marcha a Polonia acompañada de su criado Clarín para vengar una afrenta
inferida por el Duque Astrolfo, el cual le ha incumplido sus promesas de
matrimonio para contraerlo con la infanta Estrella. Por medio de su padre Clotaldo,
logra Rosaura entrar a palacio al servicio de Estrella, y busca su venganza,
iniciando el levantamiento del pueblo contra el rey, se une a la causa popular
que ha proclamado caudillo a Segismundo, y obtiene, si no la venganza, al menos
su más preciado botín de guerra, el esposo al que aspiraba, y Estrella se casa
con Segismundo. La presencia de Estrella en la comedia, se haya subordinada a
la asunto de los agravios amorosos que Astrolfo había inferido a Rosaura. El
papel que juega consiste únicamente en justificar la razón de Estado que
determinó el alejamiento de Astrolfo de los anteriores impulsos naturales que
le llevaron a amar a Rosaura.
Basilio y Clotaldo representan en la obra, el
conflicto íntimo; el primero víctima de los errores de su propio saber,
mantiene la lucha entre su deber de gobernante y su amor al hijo suyo cuyo
destino pretende manejar; Clotaldo, víctima de la confianza que en el depositó
su rey, es la expresión del conflicto entre los sentimientos paternales y la
lealtad a su señor; en él triunfa siempre la lealtad, pero unas y otras
circunstancias le ponen siempre a salvo del sacrificio como padre. Su
importante misión en la comedia se distribuye entre el fondo filosófico-moral
relativo a Segismundo, y la ficción de la intriga de Rosaura.
P: en lo que respecta a la
metáfora, por qué utiliza tanto este procedimiento?
R: Ah! porque me fascina, es una
forma de escribir muy bella, muy expresiva. Y creo que si no hubiera utilizado
la metáfora, esta comedia no sería tan efectiva, y tan bella. Recuerdo alguna
como la de la ave: “nace el ave, y con las galas que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma, o ramillete con alas” y la del pez “nace el pez, que
no respira, aborto de ovas y Lamas, y apenas bajel de escamas, sobre las ondas
se mira”.
Además la metáfora y la alusión
clásica, entre otras, son procedimientos del Cultismo, y el Cultismo, juntamente
con el Conceptismo, son las dos columnas del Barroco, en el que la
ornamentación recargada y el claroscuro, producen una vital sensación de
movimiento.
P: Es cierto, que el teatro que
usted hace, es una continuación del de Lope de Vega?
R: Digamos que sí, sobre todo en
la primera época de mi producción. Me he visto también influenciado por el teatro
de Tirso de Molina y del de Ruíz de Alarcón, pero esto no me resta ni mérito ni
gloria, porque he sabido imprimir en mis obras el sello vigoroso y originalidad
de mi personalidad. Además he aportado una forma simbólica-poética en mi
teatro, nunca antes conocida; elimino elementos superfluos, aumento la acción
en torno al protagonista, llegando así a un teatro esencialmente lírico.
Después de la entrevista dos
despedimos y me deseó mucha suerte. El entró a su casa, mientras yo emprendía
mi regreso con Dulcinea. Reflexionando, concluí que Calderón superó el teatro de
Lope de Vega, ya que el teatro calderoneano posee más contenido filosófico, emplea
un lenguaje gongorino y conceptista, y exige una complicada y suntuosa escenografía.
Además de que llevó a su plenitud el auto sacramental.
A.A.N.C.
……………………………………………………………..
En este análisis-cuento se
presentaron diversos elementos que caracterizan esta obra, como una de las más
representativas del estilo barroco.


Comentarios
Publicar un comentario