¿Quién es el ganador?

por Daniel Medrano Romero



Arthur Shopenhauer aconseja lo siguiente:
“No discutas con alguien que tenga una inteligencia limitada (por su fanatismo, corriente
intelectual o creencias), porque pronto se sentirá herido en su punto más sensible el cual no es su
intelecto, sino la parte radical de su voluntad a la que sólo le importa obtener la victoria a costa de
todo, tenga razón o no”.
La siguiente historia es una invención, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Era el día de las votaciones en la comunidad de San Xochiquetzal de las cruces, los habitantes
acudieron con júbilo a la casilla única para expresar su preferencia por alguno de los candidatos a
Presidente Municipal.
A las seis de la tarde los representantes de los partidos políticos se sentaron para cuantificar los
resultados, los cuales fueron los siguientes:
Partido Morado: 271
Partido Magenta: 271
Partido Negro: 271

Los tres partidos habían empatado y el índice de participación ciudadana fue del 100%, los 814
ciudadanos registrados en el padrón de la comunidad acudieron a cumplir con su deber cívico,
esto según el censo elaborado por el organismo competente.
No sabiendo que hacer para remediar el problema de un empate, todos se quedaron en silencio
hasta que alguien alzó la voz y dijo –momento, falta un voto por cuantificar: 271 + 271+ 271 sólo
dan 813.- El ambiente se tornó tenso, uno a uno los representantes sonrieron maliciosamente y
acto seguido buscaron como locos la última papeleta, después de un lapso muy corto la
encontraron.
Los testigos callaron ante la incertidumbre del sufragio que definiría la elección y poco a poco el
jefe de casilla desdobló el papel para después quedarse boquiabierto, el votante en vez de
seleccionar un partido utilizó el espacio en blanco de la boleta y escribió:

“Mi voto es para el más idiota, inútil y ratero de los tres candidatos”.

Ni tardo ni perezoso, el representante del partido morado dijo -el voto es para mi partido, porque
mi candidato firmó el acuerdo que permitió a los funcionarios robarse 20 millones del erario.
-Mientes- contestó el representante del partido magenta -mi candidato es peor porque no sabe
leer ni escribir correctamente.-
Ya estaba decidido, el partido magenta había ganado, sin embargo el partido negro no se iba a
quedar atrás y su representante gritó –no tan rápido, mi candidato es el ganador de ese voto
porque además de no saber leer ni escribir correctamente y ser un corrupto de lo peor, declaró
que Napoleón Bonaparte era el padre de la revolución mexicana.
- El partido morado interrumpió – ¿ah sí?, pues mi candidato no sabe sumar ni con los dedos.-
Inmediatamente replicó el partido magenta –El mío ni sumar ni restar y mucho menos multiplicar.-
En un santiamén el partido negro refutó - todo eso es básico, mi candidato aparte de no saber leer
y escribir correctamente, sumar o restar con los dedos o multiplicar, vendió en cinco pesos cada
terreno de doscientas hectáreas a los gringos, ¿quién puede hacer algo peor que eso?-.
La discusión siguió y se tornó aun más ríspida, los funcionarios comenzaron a agredirse a golpes,
teniendo que intervenir el ejército para calmarlos.
Nadie cedió en esa casilla, por lo que el caso fue a parar a los tribunales de elección, donde
todavía se sigue debatiendo.

¿Tú a quién le darías la elección?

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