Norberto por AMBR


Norberto por AMBR

Se escuchó cantar un gallo, como siempre los gallos en este bonito pueblo cantan a las 5 am kikiriqui, para todos un sonido natural que indica que comienza la vida en el pueblo, los habitantes se empiezan a alistar para ir a sus labores, en las casas se puede percibir ese olor a leña, las amas de casa comienzan a preparar esas deliciosas tortillas de maíz hechas a mano que tanto nos gustan, el atole de puscua que es de mis favoritos y por supuesto no pueden faltar los frijolitos de la olla y un pan recién horneado, hacen de esto el desayuno más placentero que cualquier persona puede pedir.
Perdón, me presento Soy Juan o Juancho como todos me conocen en el pueblo, y esta es la historia de cómo llego Norberto.
Llegué de la escuela y como todos los días pasé a darle su beso a la abuela, saludé a mi mamá, me mando a la tienda, ya saben el refresco nunca puede faltar en la mesa, preparamos los platos y esperamos a que mi padre llegara de trabajar de la mina.
Mi padre ese día tardo más de lo normal en salir y yo tenía mucha hambre, pero como era costumbre en la casa, nos teníamos que esperar a que llegara para poder comer, ese día llegó con un regalo para mí, un caballo jajaja ¡un caballito! grité, mi padre me sonrió y me dijo: “es tuyo pero necesito que lo cuides mucho”, mi madre solo soltó un grito y  dijo “viejo ya tenemos muchos animales en la casa, además tu no le vas a dar de comer, yo soy la que siempre tiene que lidiar con los animales, tu solo los traes y yo soy quien les anda dando de comer” mi padre solo le dijo “el caballito es de Juancho él lo va a cuidar ¿verdad hijo?” Yo, con toda mi cara sonriente y abrazando mi caballito dije que sí, mi madre un tanto molesta dijo ¡TU LO VAZ A CUIDAR JUANCHITO ¡


Ese día terminado de comer estaba pensando cómo ponerle de nombre a mi caballito, no se me ocurría nada hasta que llego uno, te voy a llamar NORBERTO al parecer le gusto porque me entendió a la primera, ese día lo llevé a pasear, pero me di cuenta de que Norberto era un caballo muy pequeño, pase por la tienda de don Lupe y me pregunto ¿y ahora Juanchito? Es Norberto mi caballo
Tiró una risa y me dijo, eso no es un caballo Juanchito eso es un pony, ¿un pony don Lupe? si Juanchito son de esos que ya no crecen ese ya se va a quedar así, chaparrito.
Caminamos durante algún tiempo y note que mi pony iba un poco cansado, nos acercamos a un pequeño riachuelo donde corría el agua desde el monte, agua tan clara y tan fresca que era inevitable no beber de ella, caminamos un poco más y llegamos a la casa, donde mi papá ya le había fabricado un pequeño corral.
Con el paso del tiempo me parecía que lo que don Lupe decía tenía mucha razón ya que Norberto no crecía, era un caballito chiquito o mejor dicho un pony, también me di cuenta de las cualidades que tenía pues era un pony un tanto delicado, no comía cualquier cosa tenía una especie de desayuno gourmet que incluía jitomates frescos, alfalfa recién cortada y lavada ya que si tenía algo de tierra o estaba sucia Norberto no la comía, rodajas de pepinos y claro zanahorias que al parecer eran sus favoritas.
Pasaban los días y Norberto se volvió en uno de mis mejores amigos me llevaba a la escuela y se esperaba hasta finalizar mis clases era algo así como tener un perro pero en pony  jajaja estaba conmigo en cualquier momento, cuando estaba triste, cuando estaba contento, Norberto siempre estaba, ya era común que todos mis amigos jugáramos con él, era el pony más conocido del pueblo no solo por su hermoso pelaje color café sino que también era el pony más noble, se dejaba acariciar jugaba con todos y poco a poco supo cómo ganarse a todas las personas a su alrededor, así era un día común con Norberto paseando por todo el pueblo jugando después de clases y corriendo por todos lados.
Un día en el pueblo se realizó una carrera de caballos y todos muy animados me dijeron que inscribiera a Norberto, Norberto ya para esto era un caballo de unos 150 kg de peso y unos 75 cm de estatura, yo muy dudoso de esta decisión no lo quería inscribir ya que él era muy pequeño para competir con grandes caballos como cuarto de milla, los frisón, los pura sangre , los percherón los Morgan y los mejores caballos, un tanto indeciso mis amigos me acompañaron a inscribirlo, aunque tuvo muchas burlas y adversidades para poder ingresar a la gran carrera del pueblo por fin pudo hacerlo.
Todo el mes mis amigos y yo nos pusimos a entrenarlo Norberto cada vez se veía más fuerte, como era de costumbre su entrenamiento iniciaba con su desayuno de alfalfa jitomate y zanahorias y de postre una manzana roja. Posterior a esto dio paseo por todo el pueblo a todo galope donde logró llegar cerca de los 50 km/h velocidad un tanto insuficiente como para alcanzar a los caballos con los que competiría que podían alcanzar velocidades que iban desde los 70 a los 80 km/h, pero eso no nos desanimaba.
Por fin llego el gran día y los nervios me invadían ya que Norberto era el favorito de parte de todo el pueblo muchas miradas sobre este pequeño pony que cada día se había ganado el corazón de todos en el pueblo, conforme iban llegando los caballos más me sorprendía Norberto lo notaba igual de nervioso que yo, lo miré y le dije ganes o pierdas tu siempre serás mi amigo.
Comenzó la carrera y Norberto inicio en el último lugar, las porras se escuchaban ¡Norberto, Norberto, Norberto¡ parecía que mi pony sentía tanto esa emoción que empezó a correr como nunca, aceleró cada vez más el paso alcanzando a los últimos puestos, la carrera cada vez se ponía más interesante la gente seguía gritando, las apuestas entre los  asistentes aumentaban cada vez más, Norberto seguía avanzando, yo sentía que el daba más de lo que podía, su corazón latió cada vez más rápido y yo solo le decía tú puedes amigo, Norberto un tanto cansado seguía y seguía hasta que logró rebasar a todos los caballos y llegó a coronarse campeón de la carrera, yo estaba contento pues Norberto el pony había vencido a todos los caballos con los que compitió en la carrera.
Así fuimos a competir a diferentes pueblos, como en todo, algunas carreras ganadas otras tantas perdidas, pero siempre juntos, como es natural en esta vida, Norberto y yo seguimos creciendo.
Con el paso del tiempo Norberto teniendo 13 y yo cumpliendo 18 tuve que tomar una gran decisión en la vida, dejar a mi familia, amigos y sobre todo a Norberto para ir a estudiar a la cuidad, una decisión un tanto complicada y triste ya que me alejaría por bastante tiempo, cuando entré a la universidad llegue a la cuidad y esporádicamente visitaba a mis padres y abuelos sobre todo a Norberto mi pony.
Pasaron 5 largos años donde solo pude visitar a mi familia y a Norberto durante el primer año ya que cada vez la escuela me exigía más y más.
Cuando por fin regresé muchas cosas en la familia habían cambiado mis abuelos habían enfermado y los cuidados eran muy precisos, miré a mi madre la abracé con el gran cariño que le tengo, saludé a mi padre notando el cansancio en sus ojos viendo sus manos un tanto destruidas por todos los años de trabajo tan duro a los que se enfrentaba día con día.
Busque a Norberto de inmediato y al percatarme de que no estaba en su corral pregunte a mi madre ¿y Norberto?, ella con mucho llanto me dijo: Norberto murió hace unos meses, yo no pude más rompí en llanto pues había perdido al más fiel de todos los amigos, al amigo que nunca me dejó solo, al amigo con el cual crecí, con el cual jugué, el cual hicimos infinidad de cosas juntos, al amigo que siempre estuvo en las buenas y en las malas, al amigo que a pesar de que alguna vez lo abandone, siempre me recibía de la mejor manera y siempre esperaba que regresara, el amigo del cual no pude despedirme, ese amigo fue Norberto mi pony.







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